Trabajadores de construcción civil del Callao realizaron un plantón frente a la puerta de ingreso a las obras del Consorcio Wayra en el Aeropuerto Jorge Chávez en demanda de puestos de trabajo.

Desde las 6 de la mañana, más de cien obreros de la construcción se congregaron en la cuadra 13 de la Av. Néstor Gambeta para protestar contra el coordinador de la obra, José Céspedes, pues no quiere brindar puestos de trabajo a constructores chalados, muchos de ellos afiliados al Sindicato de Trabajadores en Construcción Civil de la Provincia Constitucional del Callao.

“Ningún coordinador de obra puede limitar las acciones del sindicato. Es un acto discriminatorio y anticonstitucional. Tras más de 140 días de cuarentena, muchos trabajadores del Callao necesitan tener un trabajo en las obras de la región”, afirmó Wilmar Ramos, secretario general del referido sindicato.

Ramos Ortiz informó que algunos de sus agremiados se encuentran trabajando en otras obras del primer puerto y que solo el Consorcio Wayra, debido a su coordinador, les cierra las puertas. Señaló que los trabajadores tienen el derecho de contar con el respaldo de su sindicato en la obra para la defensa de sus derechos.

“Ese seudocoordinador llamado José Céspedes siempre que agarra una obra no deja que ingrese el sindicato. En la obra del PTAR Pachacútec, donde estuvo de coordinador, hubo un muerto y no pasó nada. El sindicato debe estar en la obra porque es la organización que vela por los derechos fundamentales, la seguridad y la vida de los trabajadores”, afirmó el dirigente sindical.

Los trabajadores chalacos informan que muchos se encuentran sin trabajo desde meses antes de la cuarentena, por lo que es necesario que en las obras del Consorcio Wayra se brinde puestos de trabajo para los obreros chalacos.

Los afiliados al sindicato indicaron que no descansarán en su reclamo justo de obtener puestos laborales en las obras del Consorcio Wayra en el Aeropuerto Jorge Chávez. Asimismo, anunciaron que participarán en la Jornada de Lucha de la Federación de Trabajadores en Construcción Civil del Perú organiza este 18 de agosto en todo el país en defensa del Pliego Nacional de Reclamos en Construcción Civil.

11 de agosto de 2020

Los trabajadores afiliados a la Federación de Trabajadores en Construcción Civil del Perú (FTCCP) y sus hijos podrán acceder a una beca integral para estudiar una carrera técnico-profesional en SENCICO si logran una vacante en el Examen de Admisión 2020-II que se realizará el 22 de agosto.

La FTCCP, como organización sindical representativa de los trabajadores del sector construcción, promueve el mejoramiento de la mano de obra calificada en el país mediante la capacitación constante de los trabajadores del rubro de la construcción civil.

“La oportunidad de estudiar una carrera técnico-profesional en SENCICO es uno de los múltiples beneficios que tienen nuestros afiliados y sus hijos, en la apuesta de la Federación por mejorar las condiciones de vida de las familias de la construcción civil y la mano de obra calificada del país”, afirmó Luis Villanueva Carbajal, secretario general de la FTCCP.

Estas becas tienen validez para todas las carreras técnico-profesionales en las sedes de SENCICO de Lima-Callao, Arequipa, Cusco, Chiclayo, Piura, Trujillo, Tacna, Ayacucho, Huancayo, Iquitos, Pucallpa, Cajamarca y Puno. Son dos becas por cada carrera en cada sede de Sencico a nivel nacional.

Los postulantes deben elegir la carrera a postular e inscribirse en SENCICO, para lo cual necesitarán reunir una serie de requisitos y pagos culminando su inscripción el 21 de agosto de manera regular. El Examen de Admisión 2020-II será el 22 de agosto de manera virtual y con reconocimiento facial.

Las carreras disponibles son: Edificaciones y Obras Civiles; Geodesia y Topografía; Diseño de Interiores; Dibujo de Arquitectura y Obras Civiles; Laboratorio de Suelos, Concreto y Asfalto; Geomática, y Administración de Obras de Construcción Civil.

Todas las carreras están disponibles en las sedes de Lima y Callao, pero en regiones la oferta educativa es menor, por lo que los postulantes deberán comunicarse con la sede de SENCICO de su región para realizar su inscripción.

El SENCICO realizará un simulacro de admisión el 15 de agosto para quienes realizaron su inscripción, a fin de que los postulantes puedan conocer la plataforma y evitar algún inconveniente. Además, el 10, 11 y 12 de agosto se realizarán capacitaciones en razonamiento matemático, razonamiento verbal y cultura general, respectivamente, y de esta manera refuercen sus conocimientos para el examen de admisión. Estas capacitaciones se repetirán el 17, 18 y 19 de agosto.

Pasos para la inscripción al Examen de Admisión regular:

Ingresar a la web sencico.gob.pe, ingresar al enlace Admisión 2020-II, hacer clic en el link “Fechas y Requisitos” y luego elegir el botón “Pre Inscripción”, donde deben registrar el número del DNI del postulante y el resto de datos del formulario que aparecerá en pantalla.

Seguidamente, acceder a su correo electrónico para confirmar la preinscripción y finalmente efectuar el abono por derecho de examen de admisión empleando los diversos medios de pago en el banco BBVA. El costo de inscripción a la prueba es de S/ 80.

Es importante que el postulante tenga una cuenta de correo electrónico, pues a esa cuenta es a donde SENCICO enviará los datos del examen de admisión. Como se sabe, este año el examen se realizará de manera virtual y con reconocimiento facial.

Para realizar el examen de admisión, que constará de 50 preguntas, los postulantes deben contar con una laptop o PC de escritorio con acceso a internet, cuyas características se precisan en la guía de admisión que puede ser descargada de la página web de Sencico.

Los requisitos para la beca integral de la FTCCP son:

(1) Ser trabajador en construcción civil o hijo de afiliado a un sindicato de la FTCCP;

(2) Si ingresó, tramitar la solicitud de beca integral en su sindicato presentando al siguiente día útil (24 de agosto) la constancia de ingreso, la copia del carnet sindical, la copia del DNI del titular y copia del DNI del hijo (si este postuló). El sindicato presentará el mismo día estos documentos a la FTCCP para gestionar la beca.

Lima, 7 de agosto de 2020

Al borde de los cincuenta mil muertos por Covid-19, más de 4 millones de despedidos, denuncias de mil personas desaparecidas, entre otras cifras, son el reflejo de un mal gobierno para el secretario general de la Federación de Trabajadores en Construcción Civil del Perú (FTCCP), Luis Villanueva Carbajal, quien demanda impuesto a la riqueza, bono de 1000 soles para todos, reactivación de la construcción, así como reforma del sistema de pensiones para que todo peruano cuente con una pensión justa sin excepciones.

—Ustedes han señalado que Reactiva Perú no es realmente efectiva. ¿Por qué?

—Porque lo principal es que la economía familiar ha quebrado, pues más del 70% de peruanos vive de la economía informal. Primero debió entregarse un bono universal de 1000 soles para cada peruano, pues los bonos entregados a algunas familias no alivian en nada el hambre y las deudas de más de 140 días de cuarentena. Además, se han despedido a más de 4 millones de trabajadores, generando un mayor empobrecimiento de las clases bajas e incluso la clase media, lo que se evidencia fácilmente en la deserción educativa en todos los niveles. Mientras tanto, el “Reactiva Perú” ha servido para que personas como el billonario peruano Carlos Rodríguez Pastor cobren millones para sus empresas, mientras en el mundo más de 80 millonarios han exigido que se le cobre más impuestos a fin de colaborar con la lucha contra el Covid-19. Ese es el tipo de ricos que tenemos en el Perú, empobrecidos moralmente, pero enriquecidos monetariamente por Martín Vizcarra en plena pandemia.

—¿Reactiva Perú apunta realmente para reactivar la economía?

—Reactiva Perú es un bono para los ricos. Se ha financia­do empresas investigadas por corrupción, lavado de activos, entre otros. También empresas de millonarios, como lo he­mos dicho, que no necesitan mayor apoyo, y empresas que han seguido laborando en esta pandemia y que se han bene­ficiado aun más de ella, como las clínicas que cobran medio millón de soles por paciente con Covid-19. Con el Reactiva Perú, el Gobierno ha favorecido a los ricos, a los que más tienen; y como contraparte, en el mismo paquete, se ha implementado un impuesto a la pobreza, pues todos los peruanos estamos ava­lando con dinero del Estado el 98% de la deuda del Reactiva Perú. Ese dinero no ha servido para conservar puestos labora­les, sino para financiar despidos. Tiene razón el economista Hum­berto Campodónico cuando se pregunta con qué dinero se va a comprar los bienes o servicios de las empresas beneficiadas con el Reactiva Perú si se ha perdido alrededor del 50% de la masa salarial y no se entrega dinero a la gente. Se necesita un impuesto a la riqueza. No enten­demos el temor de la ministra de Economía, María Antonieta Alva, y del presidente Martín Vizcarra de implementarlo. Eso y un bono de 1000 soles para todos los peruanos.

—Sin embargo, sí se ha otorgado un bono universal a los peruanos.

—Es un bono familiar que no ha llegado a todas las fami­lias. Además, esos 760 soles no compensan en nada a una familia durante cuatro meses de encierro. Hacer vivir a una familia con 5 soles diarios en promedio es conminarlos a una muerte lenta. Con la mi­tad del dinero de Reactiva Perú se pudo otorgar mil soles por cada peruano.

—El mensaje presidencial no ha tocado ninguno de es­tos temas. ¿Qué opinión le merece?

—Martín Vizcarra se ha re­vestido de cifras meramente administrativas, pero no de realidades. Lo mejor que le pasó en su gobierno ha sido ese baño de realidad que recibió en Are­quipa, de donde tuvo que salir veloz y avergonzado. No solo es demérito de él, sino también de su gabinete ministerial y de los empresarios, principalmente los ligados a la Confiep, cuyos inte­reses monetarios chocan con los intereses de los peruanos. Todo se resume en más de 4 millones de nuevos desempleados, 50,000 muertos por Covid-19, más de 1000 denuncias de personas desaparecidas, miles de millones en deudas empresariales que la Sunat no quiere cobrar, una minería irresponsable que solo causa muertos, un sistema de salud colapsado desde el inicio de la cuarentena, un sistema educativo que ha dejado a mi­llones en la calle, un sistema judicial que ha enviado a la cár­cel dorada de su domicilio a los presos por corrupción, y todo ello producto de aproximada­mente 50 años de políticas neo­liberales que desde el gobierno de Francisco Morales Bermúdez hasta la fecha han degradado la sociedad peruana.

—Sin embargo, la Con­fiep, tan denostada por los sindicatos, genera trabajo. ¿No hay un contrasentido en su demanda?

—Estamos en contra del régimen de explotación y el recorte de derechos laborales, contra los despidos masivos, ceses colectivos, suspensión de labores, liquidaciones y el enriquecimiento de los empre­sarios mediante el empobreci­miento de los trabajadores a través de recorte de derechos laborales que promueve la Confiep. Nunca hemos estado contra la empresa o contra las inversiones. Sin embargo, de­bemos señalar algunas cifras. La Confiep solo da trabajo a un millón de personas; el Estado a un millón cuatrocientos mil; pero de las mypes del agro y el turismo dependen 12 millones de personas.

—¿Cambió algo desde que PPK salió del gobierno por corrupción?

—En el fondo, PPK y Viz­carra son parecidos. Sin plan de gobierno, han tenido que acogerse a las demandas de la Confiep, básicamente. Vizcarra tuvo que cambiar de estrategia y batallar contra el Congreso que vacó a PPK. Se libró de ese Congreso y obtuvo carta libre para gobernar a su antojo, sin consultar a nadie, menos a los trabajadores. El actual Congre­so, con todas las críticas que podemos hacerle, al menos deja un espacio para atender la demanda popular, como lo es el haber retirado parte del fondo de las AFP, y actual­mente realizar una discusión sobre la reforma del sistema de pensiones.

—¿Cuáles han sido las propuestas de su Federa­ción en esta pandemia?

—Hemos demandado la reactivación de las obras de construcción, porque absorbe gran cantidad de mano de obra y dinamiza las economías locales. Sin embargo, hemos exigido protocolos de seguridad y salud eficaces contra el Covid-19, pues muchos tra­bajadores se han enfermado al regresar a obras. Y también hemos advertido no bajar la guardia contra las mafias de la construcción, que están al acecho de las obras de la reactivación económica y que han asesinado a Henry Jerson Noé Suárez en Sullana en julio. Con él son 19 diri­gentes de sindicatos afiliados a la FTCCP asesinados por las mafias desde 2011. En cuanto a la reforma del sistema de pensiones, la Federación de Trabajadores en Construc­ción Civil del Perú propone un sistema de pensiones que reúna al sistema público y al privado y Pensión 65, pero con una administración pú­blica, con el fin de que todo peruano sin excepción tenga una pensión justa. No puede ser posible que ad portas del bicentenario de la República existan peruanos sin pensio­nes y sin trabajo, así como sin educación, agua potable, electricidad, internet, es de­cir, sin todo aquello que actualmente es una necesidad básica y que debiera ser un servicio de carácter público y no privatizado como lo es ahora.

(Tomado del diario UNO, 04 de agosto de 2020: https://diariouno.pe/reactiva-peru-es-un-bono-para-los-ricos/)

 

El presidente Martín Vizcarra nos ha colmado de cifras expectantes en su reciente mensaje a la Nación, pero gran parte de lo señalado contradice lo que sucede a diario en el país: cientos de miles de contagiados y enfermos sin atención médica, despidos masivos, pobreza y hambre por doquier y muertes por Covid-19 en aumento, que el SINADEF señala que son cerca de 50,000 a fines de julio.

Durante la cuarentena se radicalizaron las medidas neoliberales. A los trabajadores nos aplicaron decretos de urgencia para ser despedidos, suspendidos o liquidados. Mientas los empresarios reciben más de 60,000 millones del Reactiva Perú, se despiden a 4 millones de trabajadores, 2.7 millones de ellos en Lima.

En este contexto, los trabajadores nos movilizamos el pasado 23 de julio en la Jornada Nacional de Lucha por la Vida, el Trabajo y el Pan convocada por la CGTP, demandando un bono universal de 1000 soles, porque el hambre y la miseria agobia a los hogares, y por un sentido común: con millones sin trabajo y una pérdida de alrededor del 50% de la masa salarial, ¿con qué dinero se va a comprar bienes y servicios para reactivar la economía?

En construcción civil, específicamente, exigimos la reactivación del sector con una inversión que pase de la promesa a la ejecución, pero con fiscalización. Debido a la falta de fiscalización, campea la informalidad y se elude responsabilidades empresariales frente al Estado y a los trabajadores. Esta y otras prácticas ilegales son recurrentes en todo el país y el Gobierno no implementa medidas de fiscalización eficientes.

Asimismo, debe concretarse la reforma pensionaria y para eso la Federación de Trabajadores en Construcción Civil del Perú (FTCCP) presentó al Congreso de la República su propuesta “Lineamientos para la reforma del sistema pensiones”, el mismo que hemos expuesto en la Comisión Especial Multipartidaria para la reforma del sistema de pensiones. Aun con las críticas que puede hacérsele al Legislativo, debemos señalar que le ha llevado la delantera al Ejecutivo.

Por eso, los trabajadores del sector construcción realizaremos una jornada de protesta el 18 de agosto para exigir la reactivación de la construcción, protocolos de seguridad y salud efectivos para evitar accidentes y contagio de Covid-19 en obras, bono universal de 1000 soles para todos los peruanos y la reforma de pensiones para que todo peruano tenga una pensión justa sin excepción.

 (Tomado del elperfil.pe, 30 de julio de 2020)

La FTCCP rechaza la violencia represiva de la Policía que defiende los intereses de la empresa minera Glencore, golpeando jóvenes y mujeres en protesta y dejando cinco heridos por impacto de balas, entre ellos dos menores de edad.

Los dirigentes de Espinar exigen un bono de 1000 soles para 44,000 pobladores en medio de esta crisis por la pandemia del Covid-19, en una provincia donde solo el 34% recibió los bonos del Estado.

Los bonos serían otorgados del fondo del convenio marco entre la minera y los representantes de la provincia de Espinar, lo que aplacaría el hambre y la miseria de los pobladores, muchos de ellos contaminados con metales tóxicos por encima de los límites máximos permisibles: mercurio, cadmio y arsénico.

¡Por un diálogo sin balas!

Subcategorías